Para favorecer el cumplimiento de este porcentaje y facilitar el acceso de estas personas a la administración pública, existen una serie de medidas dirigidas a las convocatorias de empleo público, conocidas comúnmente como oposiciones.
Las personas con discapacidad tienen un cupo reservado en la mayoría de oposiciones. En concreto, tal y como establece la orden HFP/688/2017, hay un 7% de plazas reservadas en las ofertas de empleo público, divididas en:
- Al menos un 2% para personas con discapacidad intelectual.
- Un 5% para otras discapacidades.
Es decir, dependiendo de la convocatoria de empleo público, el número de plazas reservadas será distinto. Por ejemplo, en una que ofrezca un total de 1.000 plazas, estarán reservadas 70 a personas con discapacidad. Este porcentaje, no obstante, ha ido variando a lo largo de los años, ya que hasta el año 2010 era de un 5% solo. Su incremento al 7% fue motivado por la necesidad de adecuar la normativa española a la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.
¿Qué requisitos hay que cumplir?
Para que una persona pueda optar a una plaza de oposición otorgada por discapacidad, además de cumplir con los requisitos habituales en lo que se refiere a edad, nacionalidad, titulación, etc., debe tener reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 33%, ya que por debajo de ese porcentaje no se considera, a efectos legales, una discapacidad.
El Ministerio de Hacienda y Función Pública realizará después la distribución de reserva de plazas «dando preferencia a las vacantes en cuerpos y escalas cuyas funciones resulten compatibles con la existencia de una discapacidad». La adjudicación, además, se realiza según la petición de destino y de acuerdo con la puntuación total obtenida.
Por otro lado, hay que tener en cuenta que, quien solicite optar a una de las plazas reservadas a personas con discapacidad, sea por el cupo general o el intelectual, únicamente podrá presentarse por esta vía. Es decir, no optará al resto de plazas. En caso de hacerlo, es excluido del proceso.
Adaptaciones y exención de pago de tasas
Además de garantizar un cupo de plazas, también es importante facilitar a estas personas las adaptaciones necesarias para que realicen el examen o pruebas correspondientes en igualdad de condiciones que el resto de aspirantes.
En la solicitud, pueden pedir «las adaptaciones y los ajustes razonables de tiempo y medios», tal y como establece la norma. Para ello, deberán adjuntar a la solicitud el dictamen del grado de discapacidad, donde se acredite qué deficiencias presenta la persona, para que el organismo competente valore si le conceden estas adaptaciones. Entre ellas se encuentran:
- Adaptaciones de medios: de carácter técnico o tecnológico, para personas, por ejemplo, con discapacidad auditiva o visual; adaptaciones físicas para acceder al lugar, como es el caso de personas con discapacidad motora y asistencia a través de medios humanos.
- Adaptaciones de tiempos: en función de la discapacidad acreditada, el tribunal podrá acordar conceder tiempo adicional para la realización de las pruebas.
Medidas insuficientes
Pese a estas facilidades, muchas organizaciones denuncian que no son suficientes y aún existen muchas dificultades para que estas personas accedan a los cuerpos superiores de las administraciones públicas.
«A pesar de los cupos de reserva, todavía existen obstáculos importantes que dificultan el acceso de las personas con discapacidad a los principales cuerpos de la Administración General del Estado, como inspectores, TAC, cuerpo diplomático, jueces y fiscales, entre otros, donde están infrarrepresentadas», explicó la directora de Programas con Universidades y Promoción del Talento Joven de Fundación ONCE, Isabel Martínez Lozano el pasado mes de octubre.
Según manifestó Martínez, «apenas se cubre el 30% de las plazas reservadas en los grupos A1 y A2, lo que evidencia que hay obstáculos en el acceso» de estas personas al empleo público en las oposiciones destinadas a cuerpos y escalas profesionales de nivel superior, por lo que ve «necesario desplegar una estrategia global que facilite la diversidad en el empleo público».
